
Cuál es la suerte de un país, Cuál es su riqueza al tener músicos como él, Cuanto debemos agradecer el que no haya emigrado en busca de la fama.
Sea en sus composiciones, o en las brillantes traducciones del genial Brassens, escucharlo es mucho más que una simple música, es todo un himno a la vida.
Tal vez sea uno de los últimos grandes músicos populares de Chile, esos que renovaron nuestra música y que se han mantenido simples y sabios sin importarle más que la buena música que su guitarra y sus hiperkinéticos dedos nos pueda entregar.
Gracias Eduardo por entregarnos tu don !
1 comentario:
un genio ...tuve la suerte de verlo en vivo en valdivia hace un par de años, grande eduardo como envidio tus dedos para la guitarra.
Que lastima que se pueda ver tan poco a musicos como estos.
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